Vacunas VIP: la estrategia buitre de Cambiemos para sostener el tema en agenda
  En año electoral, a la oposición le sirve mantener en agenda el escándalo que derivó en la renuncia de Ginés González García  

Con la intención de mantener el tema en agenda, volvieron a cuestionar las vacunas otorgadas sin turno y presentaron cuatro iniciativas para transparentar el procedimiento.

Con la intención de mantener el tema en agenda, la mesa nacional de Juntos por el Cambio, junto a diputados y senadores del espacio opositor, manifestaron esta tarde su rechazo al circuito de vacunación por fuera de los turnos establecidos y plantearon una serie de propuestas para, desde el Congreso, controlar la campaña de inoculación contra el coronavirus, la más grande de la historia de la Argentina. Las mismas van desde pedidos de informes, asistencia de los funcionarios que gestionan la campaña, análisis externos y un proyecto de ley para crear un Registro Nacional.

En año electoral, a la oposición le sirve mantener en agenda el escándalo que derivó en la renuncia de Ginés González García, ex ministro de Salud, para erosionar la imagen del Gobierno nacional, no así de la campaña de vacunación. Los dirigentes de Cambiemos manifestaron la necesidad de volver a generar tranquilidad, transparencia y certeza en el operativo ante las millones de personas que aún restan inocular.

La extensa mesa ubicada en el Comité Nacional de la Unión Cívica Radical, en el barrio porteño de Congreso, lo tuvo en el centro a Alfredo Cornejo, presidente del partido centenario que ofició como anfitrión. A su lado se sentaron Patricia Bullrich, titular del PRO, y Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica. También estuvieron presentes los diputados Cristian Ritondo, Mario Negri y Juan Manuel López, los senadores Luis Naidenoff, Martín Lousteau y Humberto Schiavoni además del ex titular del bloque peronista en la Cámara Alta y compañero de fórmula de Mauricio Macri, Miguel Ángel Pichetto, hoy en la Auditoría General de la Nación.

Como anfitrión, Cornejo hizo foco en el carácter imprescindible de la vacuna para inmunizar a la población, operativo que estuvo «mal gestionado» y le generó un golpe duro al Gobierno, según analizó. Por eso, dijo que desde Cambiemos no buscan quedarse con la indignación sino generar propuestas propositivas para devolver la confianza.

La del discurso más duro fue Patricia Bullrich, quien hizo una suerte de hilo o conexión entre la condena a Lázaro Báez, por lavado de dinero, y la distribución discrecional de algunas vacunas. Lo describió como «una línea de acción» consistente «en tomar los bienes públicos para hacerlos pasar como parte de un patrimonio personal de un corrupto» y aseguró que las irregularidades en la campaña de inoculación comenzaron desde el primer día. Por caso, mencionó que en Olavarría, para evitar que el intendente cambiemita las gestionara – según su análisis -, el Gobierno dejó 450 dosis en un sindicato y «se pudrieron». También habló de Pergamino donde, dijo, no se usaron 27 centros de salud para guardar y aplicar el insumo pero «La Cámpora empezó a inscribir (ciudadanos) como si fuera una vacuna del Frente de Todos».

Según Bullrich, ese modus operandi que comenzó con Báez culminó con «el vacunatorio VIP para amigos y familiares», pidió saber «dónde termina todo ésto» y aseguró que el camino natural de las dosis se desvió «porque es una manera de pensar la política» por parte del Gobierno. Una suerte de operación que, describió, estuvo destinada a la «oligarquía política kirchnerista». En este sentido, se preguntó qué pensarán los camioneros que estuvieron trabajando todos los días, sin ser vacunados, y tienen a su líder, Hugo Moyano, inoculado. Carla Vizzotti ya explicó en El Destape Radio que las dosis que se aplicaron a la familia del sindicalista debían tener un control porteño, no nacional.

De todos modos, lejos de despolitizar la vacuna – cuya supuesta politización cuestionó -, aprovechó para encaminarse electoralmente al asegurar que estas actitudes (ya condenadas, y de modo veloz, por el Gobierno) marcan la diferencia «entre una coalición que cree en la transparencia contra alguien que usa todo para beneficio de su propio partido y bolsillo».

A su turno, Maximiliano Ferraro aseguró que el objetivo de Cambiemos no es sólo la indignación sino la propuesta de «devolver tranquilidad, transparencia y certezas» a la sociedad respecto a la campaña de vacunación porque, además, «hay 3.000 dosis que están faltando a los argentinos». En los últimos días circuló la versión de que el Ministerio de Salud se había guardado esa cantidad para uso propio, algo que desmintió la ministra de Salud, Carla Vizzotti, quien aseguró que esos insumos se distribuyeron entre el hospital Posadas y otros de gestión nacional para el personal de salud y personas inscriptas en el sistema.

Más allá de eso, Ferraro volvió a hablar de una suerte de tendencia peronista de «apropiación de lo público» para una especie de «manejo político-proselitista-partidario», en este caso de la vacuna. Como si fuera un premio electoral o una cuestión de punteros. Es necesario, dijo «dejar atrás la Argentina de los privilegios», en sintonía con lo que planteó el presidente Alberto Fernández en más de una ocasión desde que se conoció este sistema paralelo.

Finalmente, Mario Negri fue el encargado de anunciar las propuestas. En primer lugar, dijo que buscarán que Vizzotti y el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, vayan al Congreso a dar detalles de la campaña de vacunación y explicaciones sobre lo ocurrido. Por otro lado, trabajaron en un pedido de informes completo desde el inicio del procedimiento, en diciembre del año pasado, hasta la actualidad «con la lista completa de todos los que se vacunaron».

Fuente: El Destape

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