Precios: hay diferencias de hasta el 50% entre las diferentes regiones del país

Un mismo producto puede valer hasta un 50% más según la región del país en la que se compre, según el listado de valores promedio de 14 alimentos y artículos de limpieza que publica el INDEC en sus informes mensuales de inflación. Entre las distintas zonas, salvo algunas excepciones, los precios son más caros en el interior que en Capital y el Gran Buenos Aires (GBA).

Si se toma esa canasta de 14 precios, la región patagónica es 17,8% más cara que Capital y GBA; los valores en las provincias del NEA son 12,1% más altos; mientras que en la región Pampeana, en Cuyo y en el NOA son 8,3%, 6,5% y 5,6% más caros respectivamente.

En el interior, salvo en la Patagonia, los valores de las canastas básicas de alimentos son inferiores a los de la Región Metropolitana, pero en los últimos meses esa brecha se fue acortando.

Es que mientras en Capital y GBA, en los últimos 12 meses, la canasta básica de alimentos subió el 46,4%, por ejemplo en Mendoza aumentó el 52,3% y en Tucumán el 54,21%. Y como los salarios y los ingresos de la población también son más bajos en buena parte del interior – caso NOA y NEA- la indigencia y la pobreza son más altos que en la Ciudad de Buenos Aires.

Así una botella de 1,5 litro de aceite de girasol en Capital y GBA, en febrero en promedio estuvo en $ 192,10 pero llegó a $ 298 en el NEA, una diferencia del 55%. El kilo de carne picada común que en Capital y GBA fue relevado en $ 327,65, en el NEA salta a $ 389,50, casi un 20% más caro. La docena de huevos de gallina figura en $ 127,51 en Capital y GBA, y en la Región Pampeana a $ 140,12.

Los precios en cada zona del país

Una excepción es el kilo del pan francés que en Capital y GBA costaba en promedio en febrero $ 151,12, y en el NEA estuvo a $ 106,07. Otro caso es el kilo de papa: $ 59,67 en Capital y GBA versus $ 49,75 en el NOA o los fideos secos, más baratos en el NOA y NEA.

En el caso de la carne picada común la explicación de los especialistas es que se trata de un corte más demandado en las regiones más pobres y esa mayor demanda determina que paguen un precio superior.

“Salvo contadas excepciones, los precios promedio de los productos difundidos por el INDEC son más elevados en la región Patagonia, principalmente por mayores costos logísticos producto de la lejanía a centros de producción”, explica Lorenzo Sigaut Graviña, de la consultora Ecolatina.

“En cambio, muchos precios promedios en Capital y el Conurbano Bonaerense son más baratos que en otras zonas del país -más allá de la Patagonia- lo que se explicaría por la proximidad a los centros de producción y/o una mayor densidad poblacional que permite diluir costos fijos en mayores unidades vendidas. Un mayor control o cumplimiento de acuerdos de precios podría ser un factor relevante para explicar las diferencias. Por caso, en Capital hay más supermercados que suelen respetar acuerdos y son más fáciles de controlar que comercios de cercanía”, agrega el economista.

Héctor Polino, de Consumidores Libres, también dice que la mayor distancia de los centros de producción lleva a que los precios en el interior del país sean más elevados y también porque es menor el cumplimiento con los programas de Precios Máximos y Precios Cuidados que, en este último caso la adhesión es voluntaria.

Si bien en buena parte del interior del país, el valor de la canasta de alimentos es menor al de Capital y GBA, esa brecha se está acortando. Por ejemplo, en Tucumán la canasta básica familiar de alimentos es de $ 22.610 frente a $ 24.575 en Capital Federal, una diferencia de 8,6%. Un año atrás esa diferencia era del 14,5%. Lo mismo para el caso mendocino. La canasta familiar de indigencia en febrero fue de $ 20.947,45, una diferencia del 17% cuando un año atrás era del 22%.

Fuente: Clarín

Facebook Comments
Compartir
Total Page Visits: 687 - Today Page Visits: 1