Las tarifas deberían subir 40% el año próximo para eliminar el déficit

Las tarifas de servicios públicos como electricidad y gas deberían subir un 40% el año próximo para mantener a raya el nivel de subsidios y no empeorar el escenario fiscal en el marco del posible acuerdo con el FMI, según una estimación difundida por la consultora Ecolatina.

«La extensión del congelamiento tarifario a marzo continuará presionando sobre los precios relativos y las cuentas públicas», alertó la entidad. Advirtió que, si en cambio, se decide mantener el congelamiento durante todo el 2021, que será un año electoral, el «atraso de las tarifas con relación a los servicios privados y los bienes no estaría muy lejos del nivel de fines de 2015».

Proyectado a diciembre del año próximo, la «inflación y los salarios acumularán un alza superior al 150% desde el último ajuste de tarifas», indicó el informe. «La principal consecuencia será el crecimiento de los subsidios económicos, que superarían 3% del PBI», explicó. Advirtió, además, que «la inflación que se evitaría posponiendo la corrección tarifaria podría ser neutralizada si el gasto extra que se usa para sostener los precios ´pisados´ se financiara con emisión, y el exceso de pesos se fuera al dólar, forzando una devaluación».

La alternativa de dar una recomposición relativa de tarifas «implica al aumento de alguna magnitud de las tarifas en el segundo trimestre del año, ya no muy lejos de las elecciones legislativas», señaló. «La dificultad radica en encontrar un monto que no agregue presiones adicionales sobre la inflación, pero que frene el avance de los subsidios económicos. El aumento debería ubicarse en torno al 40% para estabilizar el gasto en subsidios con relación al Producto Bruto», estimó.

La gestión anterior de Cambiemos suspendió los aumentos previstos para el segundo semestre de 2019, esperando que esto no afectara en forma negativa su performance electoral. En la misma línea, el Frente de Todos extendió el congelamiento seis meses más a comienzos de su gestión, en pos de controlar la inflación durante el primer semestre de 2020.

Luego, la irrupción de la pandemia/cuarentena estiró el congelamiento al resto del año y, recientemente, se agregaron tres meses más, al menos hasta marzo de 2021. La necesidad de alcanzar una reducción significativa del gasto, en el marco de un acuerdo con el FMI, y de evitar un mayor atraso tarifario que podría desembocar en crecientes dificultades en la segunda parte de la gestión de Alberto Fernández, juegan a favor de una «pronta corrección en las tarifas, ya que es posible que menores aumentos representen mayores ajustes mañana», indicó Ecolatina.

El último incremento en las tarifas de servicios públicos se remonta al primer semestre de 2019. Desde ese momento -estima Ecolatina- los precios «siguieron trepando a un ritmo elevado, en torno al 3% promedio mensual, acumulando una suba del 80%».

«En cambio, las tarifas de servicios públicos (luz, gas, agua y transporte) avanzaron al ritmo de 0,5% mensual, acumulando un incremento cercano al 10%«, indicó. Ante esta dinámica, advirtió que el congelamiento de tarifas «implica que el Estado se haga cargo de una porción cada vez mayor de las facturas a pagar por parte de hogares y, en menor medida, firmas. Esto explica la suba de los subsidios económicos, que pasaron de 1,6% del PBI en 2019 a 2,6% en 2020″.

Fuente: Diario 26

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