Conoce la relevancia de la figura del traductor legal

Cuando se menciona la traducción legal, se habla de una clase de traducción especializada, lo que implica el uso de un lenguaje determinado con una función práctica. Esto significa que la persona que desea convertirse en traductor legal debe formarse en la universidad (o entidad equivalente en cada país) para poder tener la capacitación y autorización correspondiente.

La tarea de los traductores legales conlleva una gran responsabilidad. La traducción pública es en la que el traductor “jura” que la traducción que hace, de acuerdo con su entender y conocimiento, es fiel al documento original (es fehaciente).

El traductor público tiene una autoridad certificada, y esto sirve para que los textos que traducen sean vistos como auténticos. Por otro lado, no hay duda de que la traducción jurada avala la información contenida en el texto traducido y el traductor se adjudica la responsabilidad de su trabajo cuando lo firma y sella.

¿Cuándo se contratan los servicios de un traductor legal?

Cuando una persona, empresa u organización necesita la traducción de un texto para hacer un trámite para ser presentado ante una entidad estatal o privada (por ejemplo, un diploma, una partida de nacimiento etc.), esa documentación debe ser traducida por un traductor legal.

Los estudios para ser un traductor legal

Naturalmente, en cada país varían los planes de estudios para realizar la carrera de traductor legal. Sin embargo, existen conceptos y materias que aunque reciban diferentes nombres, son temas comunes en todo el mundo y para todos los idiomas.

Esto se refiere a que los estudios se basan generalmente en dos ejes centrales. El primero compuesto por las materias que tiene como objetivo el estudio exhaustivo del idioma elegido (lengua, gramática, traducción, interpretación, etc.), además de lengua española.

El segundo eje incluye una cantidad de materias jurídicas que se enseñan en español, muchas de las cuales coinciden con las que componen la carrera de abogacía, mientras que otras son exclusivas para la carrera de traducción.

La función de los traductores legales

Cuando los traductores legales desempeñan sus funciones están garantizando la comunicación indispensable que debe existir entre dos partes. De hecho, en muchas ocasiones los traductores legales son los que hacen posible con sus traducciones que se aplique la acción legal.

Esto es posible gracias al lenguaje especialista que el traductor legal ha aprendido y utiliza habitualmente. Por eso, para este tipo de traducciones, el único que está habilitado es el traductor legal.

Conclusión

Sin los traductores legales no se podría dar fe de lo que dice una traducción, y no se tendría ningún aval de que es correcta. Con su firma y sello, y en algunos países también un numero de registro profesional, se hacen responsables legales de su trabajo.

El campo de trabajo de los traductores legales es muy amplio, y se los encuentra trabajando por cuenta propia, en estudios jurídicos y también en empresas de traducción. Además, están habilitados para hacer traducciones legales orales cuando se los requiere, por ejemplo, en una corte o en cualquier otra situación en la que se necesite un intérprete que de fe de lo que se está diciendo.

379 Visitas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *